La ingesta moderada de cerveza
tras el ejercicio físico favorece la rehidratación de los
deportistas sin perjudicar sus capacidades psicocognitivas, según
recientes investigaciones de expertos en nutrición.
Las conclusiones de estos estudios fueron presentadas hoy por sus
autores en el simposio celebrado en Granada, ciudad andaluza del sur
de España, bajo el título de "Cerveza, Deporte y Salud".
Todos recomendaron incluir la cerveza en la dieta diaria de los
atletas y subrayaron las propiedades antioxidantes de esa bebida,
que, además, resulta favorable para el sistema cardiovascular.
En una rueda de prensa, el cardiólogo y ex base de la selección
española de baloncesto y del Real Madrid, Juan Antonio Corbalán,
aseguró que la cerveza tiene un perfil "excelente" para conseguir
una hidratación eficaz del organismo tras el ejercicio físico.
Según Corbalán, el bajo contenido alcohólico de esta bebida es
"absolutamente compatible" con el rendimiento deportivo de alto
nivel, "siempre que se tenga en cuenta que la cantidad de cerveza
ingerida sea adecuada a nuestra capacidad de metabolizar el
alcohol".
Aludió además a la necesidad de eliminar determinados tabúes
respecto al zumo de cebada, al que definió como "la primera bebida
para el deportista después del agua".
El catedrático de Fisiología Médica de la Facultad de Medicina de
la Universidad de Granada, Manuel Castillo Garzón, indicó que, según
sus investigaciones, la ingesta moderada de cerveza no empeora las
capacidades psicocognitivas de los deportistas porque no provoca la
pérdida de campo de visión, ni implica un mayor número de errores.
Añadió que su consumo aumenta la tolerancia al esfuerzo físico y
reduce el estrés que supone hacer ejercicio en condiciones extremas.
Para llegar a estas conclusiones, el experto evaluó las
capacidades cognitivas y locomotoras de un grupo de jóvenes que de
forma aleatoria bebieron cerveza o agua después de hacer deporte en
una habitación a 40 grados centígrados de temperatura, situación que
favorecía la deshidratación.
Castillo Garzón analizó las capacidades de los jóvenes antes y
una hora y media después del ejercicio, para lo que usó el
denominado "Vienan T System", un sistema utilizado para medir la
reacción de los pilotos de aviones caza a determinados estímulos.
El experimento le permitió avalar los beneficios del consumo
moderado de cerveza para los deportistas. EFE
nac/pi/fr
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