Si tu lesión no mejora, revisa tu boca
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Es muy importante una boca sana para evitar problemas de salud en general, pero nos vamos a centrar en
patologías deportivas crónicas en las que, antes de comenzar el tratamiento rehabilitador, hay que descartar
problemas de caries.
Las caries son perforaciones en los dientes que pueden llegar al sistema circulatorio (las encías están altamente vascularizadas) ofreciendo una forma de diseminación rápida
de gérmenes patógenos hacia todo el organismo. Las dos patologías
deportivas más sensibles a este problema dentario son la tendinitis y
las roturas de fibras: ¿Por qué?
La tendinitis es una inflamación del tendón que requiere para su solución un reequilibrio en el metabolismo
del tejido gracias al aporte sanguíneo de nutrientes y a la evacuación
de sustancias de deshecho (originadas durante la inflamación).
Si existe un foco de infección en la boca que
se traslada por el corriente sanguíneo, quizá no llegue a dar fiebre
(como otras infecciones más severas) pero puede afectar a la resolución
de esta lesión y enlentecer o impedir su recuperación total.
En el caso de las roturas de fibras, la necesidad de una circulación sanguínea correcta también es alta, por lo que su sensibilidad a las infecciones originadas en las caries también lo será.
Cuando se produce la rotura, se debe generar un “callo” o cicatriz para que se solucione y éste será más eficaz cuanto mejor sea el aporte de nutrientes y la ausencia de gérmenes y sustancias tóxicas.
Si el proceso de cicatrización se entorpece por microorganismos provenientes de las caries, se forman pequeñas bolsas de infección que impiden una recuperación correcta y facilitan una nueva rotura de fibras posterior.
Moraleja: acude a las revisiones del odontólogo. No solamente hay que solucionar el problema cuando duele la boca, sino que hay que prevenir la salud de la misma.
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