El fútbol es un deporte fuerte, tan solo en 30 minutos de juego se quema un aproximado de 260 calorías, por ello la dieta de un futbolista no va a ser la misma que para alguien que practica un deporte menos intenso como el golf, o para una persona que no practica ningún deporte.
El cuerpo de un futbolista demanda más energía porque consume más, pero eso sí, también depende del nivel de juego. No es lo mismo jugar a nivel profesional, que jugar como aficionado(a) los fines de semana.
- Carbohidratos ante todo: de estos elementos
depende tu rendimiento y energía. A más carbohidratos, mayor tiempo
podrás jugar. Pero esto tampoco significa ingerir comidas abundantes,
todo responde a un balance; el ideal es de 55% de carbohidratos, 10-12%
de proteínas, 25-30% de grasas, y una gran cantidad de líquidos. Los
carbohidratos se consumen en abundancia el día anterior al partido, NO en el mismo día del juego.
- Proteínas: son el combustible para los músculos, así podrán resistir y dar al máximo durante el partido. Las mejores fuentes de proteínas son la carne de res, la carne de pollo y la carne de cerdo.
A estas carnes hay que quitarles la piel y cualquier grasa visible. La
única grasa permitida es la de tipo omega que proviene del pescado y la
carne vacuna magra.
- Agua en abundancia: ya es sabido que no hay deportista que no tome de agua, pero ¿cuál es la forma adecuada de consumirla para un futbolista?
- ½ litro de agua 2 horas antes.
- ¼ de litro de agua durante el partido (cada 15 o 20 minutos).
- ½ litro de agua o equivalente después del partido por cada ½ kilo de masa corporal.