El partido que se reaundó el 19 de Marzo entre el Pradera San Isidro y el Casa de Bolivia, y que fue suspendido en su día por incidentes, terminó como la rosa de la aurora. No llevaban ni 20 minutos jugados cuando otra vez decidieron dar por finalizado el fútbol para dar paso a la violencia. La totalidad de los jugadores de ambos equipos, más cuerpo técnico, asistentes e incluso espectadores se enzarzaron en una gran pelea que duró unos 10 minutos largos resultando contusionando y con heridas en forma de brechas, etc. un gran número de jugadores de ambos equipos, ante los ojos de los delegados federativos. Al cabo de unos minutos aparecieron hasta siete dotaciones de la Policia Nacional, motoristas y otras tantas de la Policia Municipal. Parece ser que se llevaron a unos cuantos detenidos.
Por un lado nos comentan que se puede producir la expulsión de la Liga de ambos equipos, pero los veteranos del lugar nos comentan que peores cosas se han visto y que, al sancionar a la gran mayoría, ambos jugadores tendrán que realizar nuevas fichas para poder continuar en el torneo, lo que redundaría en beneficio para las arcas federativas.