Los que me conocen saben que tenía
muchísimas ganas de que llegara este día, domingo 17 de octubre de 2010, primer
partido de la nueva temporada. Esta será nuestra segunda temporada como Club, y
queremos que se note nuestro compromiso con el equipo y con este magnífico
deporte. En palabras de nuestro querido entrenador: ”Este
equipo está llamado a dominar la competición este año”
Una mañana magnífica para la práctica
de este deporte, el rubicundo Apolo nos sonreía y nos daba su cálido aliento mientras todo comenzaba otra vez.
Muchas caras nuevas y mucha ilusión en
el equipo. También hubo algunas ausencias
significativas, de manera que desde este púlpito aprovecho para lanzar
algunos mensajes. Loren, te queremos, Carlitos, ponte bien pronto y al Hijo del
viento, no vuelvas a faltar que si no me toca a mi escribir la crónica.
El partido empezaba a las 11:00, pero
el equipo estaba citado a las 9:30 en el campo. Al llegar a Orcasitas, he
empezado a rememorar muchas buenas sensaciones que me dejó la temporada pasada.
Una de ellas es que algunas cosas nunca cambian, Jaime llegaba tarde como de
costumbre y Miguel estaba lesionado y gritando aquello de: “frio! Frio!”. En la
grada había algunas caras conocidas que nunca nos fallan y que nos siguen fielmente.
Entre ellos, Don Luis Fuentes “Lulo Eurosport” y Don
Pablo Gasca Heras, ahora ejerciendo funciones de delegado. No me olvido de los
Dalton, quienes la estuvieron armando durante todo el partido e hicieron el
deleite de todos los que estuvimos en la grada.
Cuando estaba viendo el calentamiento
me he dado cuenta de que algo había cambiado, ver a 23 jugadores (he elegido
este sustantivo tras mucho tiempo pensándomelo) uniformados y bailando al son
que marcaba Vigorexis impresionaba
bastante. En palabras de Walter Zimmerman of the night: “la clave está en las
sudaderas de los chándal”.
El rival de hoy era el segundo equipo
del Boadilla, el Tasman Rugby Boadilla. Un
rival del que teníamos muy buenas referencias y que sabíamos que nos iba a
poner las cosas difíciles. Gente joven y de escuela, jugadores que tienen los
fundamentos de este deporte bien
asimilados porque la mayoría han jugado desde pequeños. Nuestro entrenador nos
había advertido sobre esto, y teníamos
que conseguir imponer nuestra mayor corpulencia y veteranía. Presionar muy
fuerte en todo el campo, ser muy duros en los contactos y plantear un partido
muy físico, de los que les gustan a los delanteros.
Antes de empezar el partido se ha
celebrado un minuto de silencio en memoria del fallecimiento el pasado 13 de
octubre de Don Juan Carlos Arteche Gómez, una gran persona además de un
excepcional jugador de futbol. Con esto, el Club ha querido tener un pequeño
detalle con ese jugador que tantas tardes de gloria nos ha brindado con la
rojiblanca, y cuyo apellido da nombre a una de nuestras jugadas. Sin duda,
nuestros delanteros han sentido su empuje durante todo el partido.
Dicho esto, a las 11:00 el árbitro
daba comienzo el partido y empezaba la batalla. El equipo salió al campo muy
concentrado en hacer su trabajo y en seguir fielmente las indicaciones de
nuestro entrenador. Presión y empuje en todo el campo.
Doy la alineación inicial para los
fetichistas: Walter, Fonsi, Antonio, Patorras, Krocanti, Pollo, Vigorexis,
Irusta, Deivid, Chas, Mota, Pink Panther, Patxi, Paulo y Errol.
Transcurridos los primeros cinco
minutos, tuvimos un pequeño susto porque un jugador contrario nos sorprendió
con una gran patada que nos dejaba con el culo al aire como dicen los castizos,
y Nico tuvo que realizar una “falta táctica” que evitó una situación de muchísimo
peligro. Esta acción fue correspondida con una tarjeta amarilla que le llevó 10
minutos al banquillo.
El equipo se repuso rápidamente y
comenzó a hacer su juego, aunque con uno menos en el campo. Comenzamos a presionar
y fruto de nuestro empuje conseguimos rápidamente un ensayo así como la transformación de dos golpes a palos
colocándonos 13-0 en el marcador. No me gusta destacar a ningún jugador por
encima del colectivo, pero hay que felicitar a nuestro capitán por tener tan
buena puntería en los disparos a palos.
Los contrarios seguían ahí y no se
habían rendido en absoluto. Su respuesta fue rápida y contundente cuando
tuvieron la oportunidad de desarrollar su juego. Un juego muy dinámico, con buenos apoyos y
pases precisos, lo que motivó que se pusieran bastante cerca en el marcador con
dos grandes ensayos. Nuestro equipo aguantó el tipo, y contestó con un juego
sólido que cristalizó en otros dos golpes a palos, uno de ellos justo antes del
descanso.
Como anécdota, Tovarich se hizo una
brecha en la cabeza y Adri le sustituyó
en un célebre “cambio por sangre”
hasta que pudo continuar de nuevo. Más adelante volvió a sangrar y fue
sustituido definitivamente.
Con esto llegamos al descanso 19-10 y
el equipo pudo retomar fuerzas y recibir nuevas instrucciones.
En la segunda parte el guión del
partido fue muy similar al de la primera. Comenzamos presionando muy fuerte de nuevo y esto nos llevó a conseguir tres puntos más
en un lanzamiento a palos de nuevo. Ellos nos contestaron de la misma forma que
en la primera mitad, con un juego ágil, estético, rápido e incansable, lo que
les llevó a estar muy cerca en el marcador en todo momento. Hicieron dos
ensayos en la primera mitad de la segunda parte dejando el marcador 19-17.
El segundo tiempo se convirtió en un
intercambio de golpes en el que los dos equipos atacaban y defendían con
intensidad. Una de las claves fue
nuestro dominio de la melé durante todo
el encuentro, lo que nos otorgó un alto dominio de la posesión. El equipo
fue muy contundente también en los
agrupamientos.
En los minutos finales de la segunda
parte les tuvimos contra las cuerdas y estuvimos a punto de ensayar en
sucesivas ocasiones. Los ensayos no se consiguieron por errores puntuales, pero
el trabajo colectivo estaba siendo magnífico. Finalmente, conseguimos asegurar
la victoria con un ensayo y un nuevo lanzamiento a palos.
Al final 29-17 y una victoria muy trabajada desde el minuto
uno hasta el ochenta.
Todos los jugadores estuvieron a la altura,
empezando por la primera línea (no debería pero un muy bien para ellos) y
terminando por los jugadores que entraron desde el banquillo. ¡¡Enhorabuena por
la victoria señores!!
Quiero dar las gracias en nombre de
todo el Club a todos aquellos que han madrugado y nos han apoyado desde la
grada durante todo el encuentro. Es un honor y un verdadero placer sentir el
cariño de la afición atlética.
No quiero terminar esta crónica de
aficionado sin despedirme de Don José Manuel Miralles “Pepema”, nuestro ya
Former entrenador y a quien vamos a echar mucho de menos. Algunos de nosotros
han tenido el placer de compartir muchos años de rugby con él, para otros ha
sido nuestro primer entrenador y un buen amigo. Muchas gracias por todo Pepema,
ha sido un placer y un honor servir a tus órdenes. Y estoy seguro de que este
sentimiento es compartido por todos.
Y parafraseando a Robert Louis
Stevenson en su libro Treasure Island,
todo lo demás se lo llevaron el ron y el diablo…
L’inspecteur Clouseau.