Tres de tres. El Rugby Atleti consiguió vencer en el campo del
Quijote (que
también fue Orcasitas) y se afianza como firme candidato a jugar la fase
de
ascenso. Si nos centramos en ese dato, la victoria, la lectura del
partido es
positiva, pero no fue todo tan simple, el partido también tuvo sus
lecturas
negativas.
Ya de comienzo, los atléticos parecieron decididos a complicarse la
vida.
Una patada larga, larguísima, que voló por detrás de la defensa
rojiblanca botó
en la zona de ensayo. Lo normal es que el bote se pierda tras la línea
de balón
muerto, pero no, el balón retrocedió y cayó dócil en las manos de un
jugador de
Quijote. Tres minutos y 5-0. No quedó ahí la cosa. Una carrera de 40
metros pilló a los
atléticos más atontados que despistados. Fallos de placaje, de
colocación, de
carrera, de todo y 12-0 en el marcador. En el minuto 8 la grada, en su
gran
mayoría atletista, enmudeció.
Afortunadamente no enmudeció el equipo, obligado a decir algo en el
campo si
no quería arruinar lo que hasta entonces había sido un magnífico
arranque de
temporada. Apenas tardó tres minutos en reaccionar el Rugby Atleti,
mostrando
su superioridad en el juego abierto, formando plataformas en la 22
contraria
para desde ahí buscar la ventaja con el juego a la mano. Primero fue
Deivid,
luego Rafa, más tarde Adrián y finalmente Chas. Cuatro ensayos, ninguno
convertido, no era la tarde de Chas, y el 12-20 a la media hora de juego
hacía olvidar el mal comienzo. Desde siempre el no bajar los brazos, el
no
rendirse ante la adversidad, fue uno de los valores fundamentales de
este
equipo.
Pero volvamos a lo negativo. Si el Atleti se imponía en las fases
dinámicas,
se hundía en las estáticas. Incapaz de ganar sus propias touches y
melés, daba
opciones a su rival. Fue precisamente una melé perdida, y la mala
defensa de
esa jugada, lo que supuso otro ensayo de los de Illescas. 17-20 al filo
del
descanso y otra vez la inquietud en la grada. El Atleti vencía, pero no
convencía. Aunque los últimos instantes de la primera parte le dieron
algo de
aire: golpe a favor, un jugador de Quijote al sin bin y 3 puntos
de Chas
en su primer acierto con el pie del partido. 17-23 al descanso y la
segunda
parte requería otra actitud si los colchoneros no querían sufrir hasta
el
final.
Seis puntos es poca ventaja para afrontar cuarenta minutos, sobre
todo tal y
como se estaba desarrollando el partido. Por eso el Atleti salió tras el
descanso con la intención de aprovechar los casi diez minutos en que
tenía
superioridad numérica. Pero no supo hacerlo. Es más, los problemas de
juego
estático de la primera parte siguieron produciéndose. Así que al poco de
recuperar el Quijote a su jugador del sin bin aprovechó el robo
en una
melé rojiblanca para dar la vuelta al marcador: 24-23. Ni siquiera otro
golpe
afortunado de Chas que, mediada la segunda parte, colocaba a los
atléticos con
ventaja, cambió las cosas. Acto seguido se perdía una touche y los
toledanos
lograban su cuarto ensayo: 29-26. Quedaba poco más de un cuarto de hora y
tocaba de nuevo remontar el partido.
Ya ha quedado dicho que entre las mejores virtudes del Atleti está el
no
rendirse, de manera que volvió el empuje y el avance territorial. Fruto
de ese
avance, y de la picardía de Jaime, fue el útlimo ensayo del partido,
tampoco
transformado. No era el día de Chas. Apenas quedaban diez minutos para
mantener
dos puntos de ventaja. Para defender dos puntos hasta un minuto es un
mundo.
Cualquier error, cualquier mala decisión, o cualquier falta centrada a
no mucha
distancia de palos puede tirar el partido. Y eso ocurrió casi con el
tiempo
cumplido. Golpe a palos y silencio absoluto. Si el balón pasaba entre
los tres
palos no le quedaría tiempo a los atléticos para remontar. Al igual que
en la
temporada pasada, verían escaparse por un solo punto un partido que iban
ganando. Pero la tarde del sábado no estaba para pateadores, no era
tarde de
héroes solitarios, sino de equipos esforzados, y el balón escoró a la
izquierda
su trayectoria. Ya no dio tiempo ni a que el Quijote asumiera la ocasión
errada
ni a que el Atleti se quitara el susto del cuerpo.
Al final 29-31 en un partido en el que lo más positivo fue la
victoria. Pero
si decimos que no todo fue positivo regresamos al comienzo de esta
crónica, por
lo que es mejor mirar al futuro. Viene el partido de Copa en Guadalajara
y
luego vuelve la Liga
frente a Industriales, dos partidos para mejorar, para solucionar
problemas y
para consolidar la trayectoria. Con tres triunfos, el Rugby Atleti está a
un
paso de asegurar su clasificación para la fase de ascenso y vencer a
Industriales
sería la garantía matemática. Pero no basta con eso, luego llegan los
partidos
de Madrid Barbarians, Aeronaúticos y Avalon, entonces se podrá ver cuál
es el
verdadero nivel del Atleti de este año y sus opciones reales de cara al
ascenso.
Alineación: Walter (Gilles min. 46), Fonsi, Antonio (Chus min.
40); Miki, Croco
(Antonio min 54, Torrente min. 68); Alberto, Pollo, Irusta; Jaime,
Deivid;
Adrián, Rafa, Diego (Paulo min. 37), Paco y Chas.
No jugaron: Álvaro, Fernando y Mota (lesionado en la rodilla
durante el
calentamiento)
Polémica: En el minuto 54 el árbitro no permitió que Torrente
sustituyera a
Croco, lesionado, por entender que ya se habían realizado los dos
cambios de la
primera línea, así que Antonio, sustituido en el descanso, tuvo que
regresar al
campo. Tardó un cuarto de hora en admitir la reclamación de Pepema y
entender
que el cambio de Chus por Antonio había sido un cambio en la segunda
línea y
permitir finalmente la entrada de Torrente.
Marcador:
Min. 3: 5-0, ensayo
Min. 8: 12-0, ensayo y transformación
Min. 11: 12-5, ensayo de Deivid
Min. 20: 12-10, ensayo de Rafa
Min. 26: 12-15, ensayo de Adrián
Min. 33: 12-20, ensayo de Chas
Min. 37: 17-20, ensayo
Min. 40: 17-23, golpe de Chas
Min. 53: 24-23, ensayo y transformación
Min. 62: 24-26, golpe de Chas
Min. 64: 29-26, ensayo
Min. 71: 29-31, ensayo de Jaime
Luis Aroca (el Hijo del Viento)