Yo creo. Este es el grito de guerra del equipo. Dos palabras plenas de discurso que han ido saltando de boca en boca y reflejan un estado de ánimo, una esperanza, un sueño cada vez más real. Y sí, como todos, yo creo que el Rugby Atleti va a lograr ascender en su segunda temporada de existencia. No es una creencia ciega, irracional, desesperada. No, mi creencia se basa en la fe en los demás, en la con-fianza. Fe en el equipo, en todos y cada uno de la extensa plantilla, fe en Pepema, fe en Manu, fe en Pablo, fe en que siempre habrá alguien, y siempre alguien nuevo, en la grada animando al equipo. Es la creencia que surge de la intuición en que algo va a ocurrir, una intuición que se confirma a cada paso. Una creencia, en suma, que es casi certeza.
Por eso sí, yo creo. Enfrente está el que probablemente sea nuestro rival más complicado, pero yo creo. El equipo empieza atontado, dejando botar la patada inicial y casi nos cuesta regalar un ensayo, pero yo creo. Sufrimos en las melés, incapaces de ganar siquiera las nuestras, pero yo creo. Porque este equipo es digno de toda confianza, se crece ante los problemas y consigue llevar el juego al campo rival. Yo creo, porque nos adelantamos en el marcador con golpes. Yo creo, porque Diego logra el ensayo que abre brecha en el marcador. Yo creo, pese a que se regala un ensayo, ahora sí, al filo el descanso. Ha habido errores, sí, problemas, sí, pero el equipo ha dado la cara con energía, poniendo soluciones, echando ganas y derrochando esfuerzo. Yo creo, porque el Atleti gana 16-7 y ha sido superior en casi todo.
Yo creo, aunque Avalon es otro equipo de fe. Un equipo fuerte, rocoso, experimentado. Yo creo, aunque por momentos nos vayan dominando (somos uno menos en los diez primeros minutos de la reanudación). Yo creo, aunque nos agobien con varias melés sucesivas en nuestra línea de cinco. Yo creo, porque el Atleti se planta como un muro. Se ancla al suelo resistiendo los continuos empujes. Yo creo, porque el Atleti vuelve a controlar el juego, vuelve al campo contrario. Yo creo, porque la defensa es excelente. La delantera, descomunal todo el partido, derriba a todo el que intenta penetrar. La línea, sobresaliente, barre rápida para provocar errores en la transmisión. Yo creo, porque los golpes siguen transformándose agrandando el marcador. Yo creo, porque desde la grada se grita, se anima, se sufre y se goza. Yo creo, porque la imagen que da el equipo transmite toda la confianza del mundo. Yo creo, porque hemos ganado a Avalon, con autoridad.
Pero, sí, de acuerdo, es una creencia, y como toda creencia es sólo algo probable. Ahora bien, cada partido es un paso más, un futuro que se va conviertendo en presente. Los sueños hay que encadenarlos para que no salgan volando. Ya van dos cadenas. Quedan cinco. Cada ejercicio en un entrenamiento, cada gota de sudor, cada gesto de esfuerzo, cada grito en la grada, es un eslabón más de la siguiente cadena. Yo creo.
Alineación: Walter, Felipe, Croco; Olalla, Patorras; Gaditano, Alberto, Irusta; Mota, Chas; Pachi, Rafa, Deivid, Diego y Carri. Sustitutos: Álvaro, Chus, Pollo, Arnaitz, Jaime, Adry y Paulo.
Marcador
Min 4: 3-0 golpe de Chas
Min 11: 6-0 golpe de Chas
Min 19: 13-0 ensayo de Diego y transformación de Chas
Min 37: 16-0 golpe de Chas
Min 40: 16-7 ensayo y transformación
Min 61: 19-7 golpe de Chas
Min 66: 22-7 golpe de Chas
Sin Bin: Pachi (min 5), Walter (min 39) y un jugador de Avalon (min 11)
Luis Aroca